Desde el taller · N.º 05
CNC frente a torneado a mano en juguetes sexuales
Qué hace mejor cada método, cómo trabajamos en nuestro propio taller y por qué ambos siguen necesitando un acabado a mano serio.
“Torneado a mano” queda mejor en una etiqueta, y reconocemos que nos encanta el oficio. Pero, por lo que hemos visto en el sector, la respuesta honesta es que ambos métodos pueden dar piezas excelentes, y ambos pueden dar piezas malas.
Qué hace mejor el CNC
- Repetibilidad. Un torno CNC corta el mismo perfil cada vez, con precisión de fracciones de milímetro. Si te gustó la forma, la siguiente será igual.
- Perfiles complejos. Las curvas asimétricas y los relieves precisos son más fáciles de programar que de cortar a pulso.
- Volumen. Una vez ajustado un diseño, la producción es más rápida y más constante.
Qué hace mejor el torneado a mano
- Leer la madera. En el torno notas cómo cambia la madera bajo la herramienta. Podemos ajustar un corte alrededor de una zona dura, una veta blanda o un dibujo salvaje, algo que importa mucho con maderas como el olivo.
- Lotes pequeños. No hay que programar ni preparar utillajes, así que los prototipos y las piezas únicas salen rápido.
- Calidad de la superficie al salir de la herramienta. Una gubia afilada en manos expertas deja una superficie limpia, cortada a cizalla.
Lo que ningún método se salta
Corte lo que corte la forma, la superficie sigue teniendo que acabarse a mano. Las marcas de herramienta, los arranques de fibra y los resaltes del mecanizado hay que eliminarlos lijando con toda la progresión de granos. Después, alguien muy atento tiene que aplicar, nivelar y curar el sellado.
Lo que hacemos nosotros
Torneamos nuestras piezas a mano. Sean cuales sean las herramientas que nos ayudan a mantener las formas constantes, cada pieza la seguimos lijando, sellando e inspeccionando nosotros dos.